17 de febrero de 2009

Por unos últimos días más felices

Siempre he pensado que a las personas que tienen sida les debe doler más el rechazo de la sociedad, incluyendo a sus familiares, que el hecho mismo de ser enfermos terminales. La información sobre esta epidemia fue tan alarmista al principio que aún no hemos dejado de asociarla con negros, con homosexuales y con drogadictos. Y ni qué decir de las advertencias sobre contagio: casi dejo de ir al odontólogo por temor a contagiarme, pues había leido en algún diario sobre el caso de un hombre que adquirió el virus en un consultorio.

Es normal que sintamos miedo frente a una persona con sida. Yo, en realidad, no sé lo que haría. Y eso hace que me cuestione como ser humano. Tendría que estar en esa situación para probarme, para medir mi nivel de solidaridad con esas personas que, independientemente de cómo lo contrajeron, dejando a un lado los juicios valorativos, los prejuicios, son tan seres humanos como yo.

Sin duda, quienes escribieron esta canción, quienes compusieron la música y quienes diseñaron la campaña de solidaridad de la que forma parte, rompieron sus barreras del miedo. La interpretan Jacob Desvarieux, Prof A y Dedé Saint-Prix.

1 comentarios:

oscar pelanga dijo...

hola saludos desde rep dominicana
desde que vi la pelicula simpre estoy buscando informacion de madagascar jejeje


Oscar pelanga
editor& fundador
de
www.pelanga.net